¿Es el arte un agente de cambio social? ¿Qué rol debería cumplir? Son las preguntas que Calderón explora con cierta ironía y crítica. En la pieza teatral, el grupo “Dragón” se junta periódicamente en un restaurante de Plaza Italia para definir su próxima instalación artística. Pero esta vez, el tema es tan complejo que los protagonistas están enfrentados en un amargo conflicto destructivo donde la única salida es hacer una nueva creación que restituya la confianza: una obra a partir de la traición.